El servicio de mensajería, propiedad de Facebook, pegó el esperado salto a los teléfonos vintage.

Son muchos los que alguna vez soñaron poder usar un viejo Nokia 1100, o de alguna marca similar, sin pantalla táctil, pero que permitiese usar WhatsApp. De esa forma no estaríamos desconectados, pero tampoco pendientes constantemente del teléfono. Entre otras cosas porque la ausencia de una pantalla táctil evita las distracciones constantes.

El primero en combinar ambos aspectos, justamente, fue la compañía finlandesa con el Nokia 8110 4G. Si bien no cuenta con pantalla táctil, sí tiene acceso a Internet. La clave está en el sistema operativo KaiOS, para el que fue adaptado la popular aplicación de mensajes.

El teléfono lleva ya cierto tiempo en el mercado y es una reedición del mítico celular que aparecía en la película Matrix. Aunque ayornado a estos tiempos, ya que además de WhatsApp también es posible emails de Gmail y Outlook, navegar (sin prisas) por la web, o acceder a Facebook.