Lionel Messi ya tiene un motivo para espiar el horizonte con ilusión y soñar con nuevos títulos: el francés Antoine Griezmann será su compañero en Barcelona.

Finalmente, esta vez el pase se hará para convertirse en la transferencia más explosiva del mercado europeo. El año pasado Barcelona también lo había buscado, pero aquella saga terminó con el rechazo de Griezmann, tras un largo debate interno.

Luego, firmó una extensión de su contrato con Atlético de Madrid hasta 2023; entonces, los colchoneros subieron la cláusula de rescisión a 200 millones de euros, pero a partir del 1° de julio la cifra descenderá a 120 millones de euros (134,9 millones de dólares) y permitirá que el pase de concrete. Pero, esencialmente, lo que cambió es la voluntad del futbolista: ahora, el delantero campeón del mundo aceptó el desafío.

Lionel Messi ya tiene un motivo para espiar el horizonte con ilusión y soñar con nuevos títulos: el francés Antoine Griezmann será su compañero en Barcelona . Finalmente, esta vez el pase se hará para convertirse en la transferencia más explosiva del mercado europeo. El año pasado Barcelona también lo había buscado, pero aquella saga terminó con el rechazo de Griezmann, tras un largo debate interno. Luego, firmó una extensión de su contrato con Atlético de Madrid hasta 2023; entonces, los colchoneros subieron la cláusula de rescisión a 200 millones de euros, pero a partir del 1° de julio la cifra descenderá a 120 millones de euros (134,9 millones de dólares) y permitirá que el pase de concrete. Pero, esencialmente, lo que cambió es la voluntad del futbolista: ahora, el delantero campeón del mundo aceptó el desafío.

En mayo del año pasado, cuando se despedía Andrés Iniesta y solo faltaban semanas para la Copa del Mundo de Rusia, el propio Messi le abría las puertas del club al francés: “Es obvio que me gusta Griezmann, es uno de los mejores ahora mismo. Se habla mucho de él, no sé si está fichado o no, pero nosotros estamos encantados de que vengan los mejores y Griezmann es uno de los mejores”, aseguraba Messi en declaraciones a la radio catalana RAC1. Un año después, el pedido se hará realidad.

Más allá de que el presidente de Aleti, Enrique Cerezo, aseguró en las últimas semanas que el francés seguiría en su institución, desde el club colchonero se arrepienten de haberle bajado la cláusula de salida a 120 millones de euros. Se reunieron las dos situaciones: Barça los pagará y Griezmann resolvió darle un salto de jerarquía a su carrera. El próximo sábado, en el cierre de la Liga 2018/19, en la visita a Levante, si Diego Simeone lo convoca, el delantero se despedirá de Atlético de Madrid. De lo contrario, su juego final habrá sido el del domingo pasado, 1-1 con Sevilla, en el Wanda Metropolitano.